Por Sara Zambrano
MAIA: Inteligencia Artificial para proteger a quienes defienden derechos
En América Latina y el Caribe, las organizaciones de la sociedad civil enfrentan un escenario cada vez más complejo. La represión ya no ocurre únicamente en las calles o en los tribunales: también se despliega en el espacio digital. Vigilancia masiva, ataques informáticos dirigidos, campañas de desinformación, violencia digital de género, infiltración de comunicaciones y criminalización en línea son hoy parte del paisaje cotidiano para defensoras de derechos humanos y del territorio, organizaciones sociales, sindicatos, medios comunitarios y más personas y agrupaciones en riesgo.
Frente a este contexto, surge MAIA: Modelado de Amenazas con Inteligencia Artificial, una herramienta diseñada desde y para organizaciones sociales de América Latina y el Caribe. MAIA no es solo una innovación tecnológica; es una apuesta política y ética por construir territorios digitales más seguros, soberanos y justos.
Las organizaciones sociales enfrentan amenazas digitales complejas, pero muchas veces no cuentan con los recursos técnicos, financieros ni humanos para gestionarlas adecuadamente. Aunque existen metodologías robustas como el modelado de amenazas utilizadas en el mundo de la seguridad digital y operacional, su implementación requiere conocimientos especializados y un trabajo manual intensivo.
El modelado de amenazas implica identificar activos valiosos (información, comunicaciones, identidades), posibles adversarios, tipos de ataque, probabilidades e impactos. Es un proceso riguroso y eficaz para priorizar riesgos y tomar decisiones estratégicas. Sin embargo, en la práctica, suele ser inaccesible para organizaciones con presupuestos limitados o que enfrentan situaciones urgentes de riesgo.
Esto genera una brecha crítica: las herramientas existen, pero no están al alcance de quienes más las necesitan.
MAIA nace para cerrar esa brecha.
El proyecto propone desarrollar un modelo de lenguaje pequeño (SLM) especializado en modelado de amenazas, capaz de reducir entre un 90% y 95% el trabajo manual requerido en estos procesos. Esto significa que tareas que antes tomaban horas o incluso días podrán realizarse en una fracción del tiempo, permitiendo que las organizaciones reaccionen con mayor rapidez ante contextos de riesgo.
Pero MAIA no es simplemente “IA aplicada a seguridad digital”. Su diseño está atravesado por tres principios fundamentales:
1. Soberanía tecnológica y protección de datos
La información que manejan las organizaciones sociales es altamente sensible. Utilizar plataformas comerciales que procesan datos en servidores ubicados fuera de la región y bajo jurisdicciones extranjeras implica riesgos inaceptables.Por eso, MAIA se basa en: Modelos de lenguaje open source, ejecución completamente local, infraestructura en territorio latinoamericano, comunicaciones cifradas de extremo a extremo y arquitecturas que impiden el acceso externo a la informaciónMAIA demuestra que es posible desarrollar inteligencia artificial potente sin sacrificar privacidad ni autonomía.